Esta es la cuesta:

El pobre Adrián no puede controlar su fuerza y ha habido un par de ocasiones en las que la trayectoria del balon no ha sido la correcta, hablando claro que el balon se ha ido a la mierda.
Como siempre le tocó a Alberto recogerla:

Pero la segunda vez no pagaron justos por pecadores....

Esta era la puerta que no usamos:

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